ya me habia pasado encariñarme con personajes de libros. con sus vidas. Por estar tan acostumbrados a que nos hicieran compañía. Algunos nos enamoraron, lo cual es perfectamente normal, porque la mayoría fueron creados para enamorarnos, engancharnos o resultarnos simpatéticos.
Pero encariñarme con unos personajes de película me parece más raro. Que tan pronto, en lo que dura un filme, me hayan habituado a su presencia.
y sentir, con el final, que se van irremediablemente y que ya no volveré a ver sus aventuras, saber de ellos. Es como alguien que muere, para mi.
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